Renacen los dioses de Teotihuacán.
Teotihuacan en Línea. Crónica. Teotihuacán.
Era el día domingo alrededor de las 8:00 de la mañana la gente comenzaba a
salir ansiosa, comenzaba a llegar para admirar la magnificencia de Teotihuacán,
después de poco más de medio año de estar cerrada al público. Pasaban los
minutos y los comerciantes ansiosos por saber cuál sería el resultado de la
venta del día, comenzaban a colocar sus puestos y a alistar sus cosas;
desempolvando poco a poco la mercancía que fue guardada por meses, preparando
todo para salir a dar el mejor rostro y así obtener las mejores ventas. Daban
las 9:00 de la mañana y la gente estaba lista para entrar a la zona
arqueológica, entre turistas y vecinos, entraban poco a poco, siempre guardando
su distancia para llevar las mejores medidas de salud.
Las horas pasaban, lamentablemente mucha gente
no pudo accesar debido a las restricciones y el cupo limitado de 3000 personas,
pero eso no impedía que familias y visitantes se divirtieran. El día soleado
favorecía en todo a la gente, que con una gran sonrisa en el rostro se paseaba
sobre el andador de la zona arqueológica. La gente platicaba, reposaba,
caminaba, reía, pero lo más importante de todo, disfrutaba.
Después de tanto tiempo de vivir un encierro,
el salir a caminar mientras observas las pirámides a tu lado, es una forma de
ayuda, el sentirte libre y por fin con esperanzas de que todo esto está por
terminar.
Al transitar lo que más puedes disfrutar es
ver la cara de alivio en todos los comerciantes, la cara de saber que por fin
vuelven a llevar un sustento a cada uno de sus hogares, de que por fin pueden
desempeñar su trabajo como lo venían haciendo.
Teotihuacán, así como el mundo, sufrió un gran
abandono, pero hasta este día, el ver todo como vuelve poco a poco a la
normalidad, nos da una esperanza, una luz que seguir.
Teotihuacán necesitaba de sus vecinos, de su
gente, de sus comerciantes… Los verdaderos dioses de Teotihuacán